Las vitaminas son fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo, ya que participan en procesos clave como la producción de energía, el fortalecimiento del sistema inmunológico y el mantenimiento de órganos y tejidos. Un consumo adecuado de vitaminas ayuda a reducir el cansancio, mejorar la concentración y apoyar las defensas naturales del cuerpo, especialmente en personas con rutinas exigentes o alimentación irregular.